birdman film

Nominada a los premios Oscar en las categorías más importantes, como mejor película, mejor director, mejor actor y mejores actores secundarios (masculino -Edward Norton- y femenino -Emma Stone-), esta es la historia del fracaso, de lo comúnmente conocido como “tocar fondo”.

Es triste ver la decadencia de alguien, sus esfuerzos por que todo salga bien, obteniendo, justo, el resultado contrario… La frustración representada en el resurgido Ave Fénix, Michael Keaton. El que fuera Batman en los gloriosos años 90 (recordemos también a sus compañeros de reparto entonces, la gata Michelle Pfeiffer y el pingüino Danny DeVito) es ahora un señor en edad muy adulta y eso, impacta; más aún con el panorama desolador que presenta su personaje: un hombre que ha tocado el cielo en Hollywood gracias a un superhéroe y que ahora invierte hasta su último céntimo -centavo en este caso- en una obra de teatro en Broadway, para ser reconocido como actor de profesión y no solo como una celebridad que reventó la taquilla con sus blockbusters. Es duro buscar el reconocimiento profesional, y en este caso también se suma el personal: doble tarea. A pesar de ello se trata de una comedia. Negra, muy negra… ¡y brillante!

birdman emma stoneemma stone birdmanbirdman emma stone

¿Los superpoderes? Me encajan y a la vez no: como representación del empoderamiento de su personaje, de ese impulso que necesita para “venirse arriba” y comerse el mundo, se acepta. Pero queda raro. Bajo mi punto de vista, la historia ganaría más en humanidad, empatía y sentimiento si se obviase esto o se transmitiese de otra forma. Creo que también esto resta importancia al hecho de “escuchar voces que dicen a uno lo que tiene que hacer”… Deberían tomarse más en serio y en cuenta estos detalles considerados como enfermedad.

Edward Norton, ¿por qué no tiene veinte millones de premios de todos los países? En dos palabras: lo borda. Nada nuevo, siempre lo hace, deja sin palabras con todos sus personajes. El Sindicato de Actores de Estados Unidos ya le ha premiado por Birdman, ¿ganará el Oscar? Desde luego, lo merece.

edward norton birdman

La película en sí, a nivel de destreza técnica, obra de Iñárritu, merece un diez. Dos horas de metraje para contar una historia que sucede en tres días y todo ello con un ritmo frenético, en los diálogos, en la música, en las escenas y en los interminables y multiplicados planos secuencia -reinventados para la ocasión bajo una ilusión óptica- que la hacen altamente digerible. Para ello el director mexicano contó con Emmanuel Lubezki (El árbol de la vida y Gravity) como director de fotografía:

Toda la película fue pensada para ser filmada de la manera en que lo hicimos. No es algo que haya ocurrido posteriormente, así fue como Alejandro escribió la película. […] Desde el principio, él quería hacer la película en una sola toma o en muy larga toma, algo prácticamente imposible. […] Desde que comenzaron a escribir el guión, pensaba en el personaje atrapado en este entorno. Ellos lo escribieron para poder sentir que estás caminando con él en los pasillos. Su vida comienza a problematizarse en este entorno y todos están conectados.

[…] La película está rodada, unas partes, con cámara en mano y otras con Steadicam. La cámara está en constante movimiento. Yo realmente no quería hacer la película en una sola toma, pensaba que hubiera sido deshonesto o efectista y no queríamos que la película fuera sólo un truco. […] Hemos añadido unos cuantos cortes, pero los movimientos ayudan a que el público se sienta en el mundo de los personajes; es una película inmersiva e inmediata.

Lubezki, en una entrevista para ARRI