Cuando se llega a Nueva York (al menos yo) la decepción gana a la alegría, aunque hay ambas. Empecemos por lo bonito. Las buenas vibraciones llegan porque uno cree que está en una película, no se siente extraño y a miles de kilómetros de casa. Lo ha visto todo… y en parte por eso (vamos con la parte mala) se decepciona, porque todo es exagerado, porque no hay sorpresas y todo llega a los límites de la opulencia. Un desasosiego porque los neones siempre lucen igual de potentes.

Pero es Nueva York, no se la puede odiar. Y precisamente por eso, porque no puede ser odiosa, y también por esa sensación de haberlo visto todo antes de realmente haberlo visto, propongo ver (mínimo) diez películas que la enseñan, antes de ir allí… Y quien haya ido ya, las puede revisar, con mucha nostalgia. Las hay mejores, las hay peores… o mejor dicho: las hay buenas y malas, pero todas son grandiosas para conocer la coudad

En este post hablo de...

Nueva York, la ciudad que nunca duerme

Solo en Casa 2

Todo hijo de los años 80 recuerda cuando Macaulay era aquel enternecedor querubín de dorado cabello, aquel niño gamberrete que usaba aftershave y decía: “Estas es mi casa y tengo que defenderla”… Los recuerdos posteriores dejan más que desear…

Solo en Casa (1990) y Solo en Casa 2 (1992) son películas de la infancia.  Todos conocimos Nueva York en la segunda parte, cuando Kevin McAllister usa la tarjeta de crédito de sus padres para alojarse en el Hotel Plaza, en la 5ª Avenida y también visita el árbol de Navidad de la plaza del edificio Rockefeller.

Muy cerca de estas dos localizaciones se puede visitar FAO Schwarz, la juguetería donde Tom Hanks toca el piano bailando en Big. Hoy, cerrada ya.

Desayuno con diamantes

Todo el mundo sabe de sobra cuál es la escena de apertura de la película por la que siempre será recordada Audrey Hepburn. Ella llega en taxi y se detiene frente al escaparate de Tiffany´s, con un café y un cruasán mientras permanece un rato contemplando las joyas. Hoy la situación sería un poco extraña. Sus escaparates son unos pequeños ventanales del tamaño de la Gioconda en los que hay mensajes que animan a comprar joyas, pero sin joyas.

King Kong

Una de las escenas más conocidas de la historia del cine es la de King Kong en el Empire State Building. Sobran las palabras.

La semilla del Diablo

El edificio Dakota es el lugar donde residían los protagonistas de la película La semilla del Diablo de Roman Polanski, donde en teoría el demonio deja embarazada a Rosemary. Adaptándonos más a la realidad, el edificio es conocido por ser el lugar de residencia de John Lennon y Yoko Ono. Frente a él, en Central Park fue donde el músico murió en 1980.

El Diablo viste de Prada

Las verdades del mundo de la moda: trabajo despiadado y muy pocos límites. Todo ello plasmado en una película que muestra esa deshumanización, a la par que Nueva York.

Los Cazafantasmas

Hay varias localizaciones de cine relacionadas con esta película: la estación de bomberos barra sede central de los Cazafantasmas, el edificio Shandor , la majestuosa Biblioteca de Nueva York y la Universidad de Columbia.

Ghost

Entre Mercer  y Prince St., en Tribeca, vivían Patrick Swayze y Demmi Moore. Allí moldeaban sus piezas de arcilla y se decían “ídem”. Hasta que a él lo asesinan en un callejón (Crosby Street, en el Soho). Es entonces cuando aparece Whoopi Goldberg y se comunica primero con él y luego con ella. Y una cosa lleva a otra y Whoopi acaba cobrando un cheque, paseándose con él por el Distrito Financiero y donando a las monjas cuatro millones de dólares. Por supuesto, el metro de la ciudad también es protagonista.

El Padrino

El edificio de la Corte Suprema es uno de los más recurrentes (también en la segunda parte), aunque la historia más memorable es la de la llegada de Vito Corleone a Ellis Island, procedente de Italia, en 1901.

9 y 10. Manhattan/ Annie Hall

He hecho trampa, sí. He incluido dos películas de Woody Allen, pero ¿No es acaso él el mejor retratista de Nueva York? Son tantas las películas firmadas por su mano que podría hacer un “Recorre Nueva York en 10 películas de Woody Allen”.

“Esta es una gran ciudad, no me importa lo que opinen los demás, es tan extraordinaria ¿verdad?”

Central Park en Annie Hall y el Puente QueensBoro en Manhattan son las claves de ambas películas.